
" Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa sexo es mucho mas, y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos, los regalos no son promesas, y las promesas no son regalos, y, uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, ante una silla vacía ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo..."
La expresión en palabras sin rodeos es dificultosa, a menos a mi así se me hace. Sujeto de muchas palabras, que a veces vistiendo los sentimientos, y, de una forma racionalizada dar a entender en el decir, más que decir.
Esto que subo acá no lo eh escribí yo, lo encontré navegando, lo encontré o me encontró.
Esta entrada es salida de muchas cosas, un poco de desnudez para el enunciado, con su intencionalidad a la luz. Y, con la intención propia de que analizar ese texto no sea una forma de devolverle su smoking, sus elegancias discursivas que a veces son necesarias pero que también encadenan y corren sobre si mismas cual los personajes de la imagen, recorriendo los sentimientos una y otra vez sin nombrarlos.
Con esto no quiero decir que los sentimientos deben ser nombrados con palabras, son mucho más que eso, muchísimo, lejos!. No se puede vivir en el decir.
Esta entrada al blog tiene un tinte mucho más personal que las anteriores, trato de mantener una linea en relación a las ideas. Creo que esto no escapa a lo anterior, que no escapa a la búsqueda de las certezas que tanto se hace escuchar por acá, que no escapa a las deudas, a la contracción de las mismas cuando uno cree que firma contratos cuando en realidad esta compartiendo algo.
Pero aunque mantenga una linea, también se escapa, y me parece lindo que a veces se me escapen algunas cosas. Ya no sea lindo, al menos tranquilizador en el sentido en que no hay angustia ni caprichos ante no dejar ir.
Es difícil sacarse ciertos velos, es más difícil abandonar una postura y dejar de manejarse de la forma metonimica conocida. Es difícil ver las cosas a veces de una forma tan irreconocible que hasta se llegue a dudar sin son los propios ojos los que ven. Si se ha cambiado tanto hasta sentir que el pasado es absurdo (no el pasado en si, sino los modos ante el), que hay cosas insalvables, pero que se puede salvarse de caer nuevamente en ese circulo. Salvarse no salvandose, dejando de responder siempre desde y hacia el contrato. Que se puede volver sin retroceder, que ya no es tarde aunque a veces así se sienta. Que fui un estúpido y que no estoy exento de volver a serlo, por lo que elegiría lo mismo pero desde otro lugar. Porque no es la gente sino la forma y la intención en la que estamos y nos movemos, nos caemos, nos levantamos, nos lo que sea.
Que la angustia no sea la única forma en la que nos demos cuenta de que necesitamos algo, de lo que tanto queríamos; del error de abandonarse dejando lo que hace bien en busca de la conquista de lo imposible que hace que no tengamos nada. Que todas estas faltas no angustien, porque son el origen. Aceptarse con faltas y aceptar las del otro, no negarse ni negar humanidad.
Que la totalidad dura muy poco, que es difícil mantenerla y que se quiebra en su propia ficción, ya que la vigilancia no basta para no dejar entrar la realidad.
Que bajar la guardia no sea fragilizarse ni oportunidad para apropiarse. Que nadie es dueño de nadie!, “que un corazón no se estremece (y también endurece) porque si”, que a veces somos adictos a ciertos sentimientos y solo nos relacionamos con ellos dejando de lado muchas cosas, hasta a veces incluso a la persona que los dispara. Que me gustaría haber aprehendido esto mucho antes, pero que aún me falta y me va a seguir faltando porque gracias a Eva tengo muchas carencias, pero también así oportunidades. Que me gusta amar y soy muy feliz cuando a quienes amo les va bien incluso más allá de mi, porque tenemos que tener deseos más allá del otro. Los queremos tener.
Que ser deseante no es lo mismo que deseoso, eso suena a sed en el desierto.
Que no voy a releer lo que escribí, porque hoy me permito pasarme por el culo (perdon!) las formas, que no sienta bien el frac y llego sin disfraz y me desnudo (lo que puedo) en lo espiritual.
Hasta luego!